Día del Padre


Poesías

Mi pequeño cofre

Entre callejones oscuros y luces de velas
navego en lo profundo de mi pensamiento
logrando divisar la fachada de aquella mansión
que aún de aspecto de pobre fue nuestro pais
fue nuestro hogar donde cada una de las paredes
y cada escalón guarda bellos recuerdos
de nuestra familia

Aunque los años hayan pasado
el eco de la voz de mi padre
ha quedado guardado en aquel cofre de amor
que fue nuestro hogar
aun percibo el perfume de mi madre
y el grito de mis hermanas y hermanos
el sube y baja corriendo
y el baja sube llorando

y entre peleas --"mamá que fulanito me llamó panzón"--
aunque mi padre que de mucha paciencia fue
muchas veces la colmamos y llenamos aquel vaso semivacio
y su vozarrón por todas las habitaciones se logra escuchar

--"que se esten quietos niños he dicho sinó sacaré la correa
y a dormir tendrán que ir"--

aunque honestamente nunca me presentaron
a la "señora" correa pero mucho miedo
causaba su nombre entre aquellos bulliciosos rufianes.......

Guarda pequeño cofre
el sentimiento de nuestra familia
que aunque los años pasaron
y de canas pintaron nuestras barbas
aquellos recuerdos son los que me hacen vivir
y de la misma forma enseñaré a mi hijo.

Rafico

 

Si no tengo padre

Cada día
¿a quién pediré
¡"bendición"|
cada día, contento.

Al levantarme cada mañana.
Cada noche al acostarme.
¿a quién besar las manos?
¡Bendición!
¿A quién y cuándo?...

Cuando llego
al salir de la escuela,
a mi casa
cada tarde...
Donde mis hermanas
se pelean, juegan,
se desvisten,
hambre;
gritan y corren
cuando llego en la tarde.

Con mi bulto,
llego de escuela
sucio, "rotoso",
ansioso y cansado,
cada tarde
¡Yo no sé a quién
besar las manos!
¡Yo no sé a quién
pedir:
Bendición!
cuando llego a "las casas"
más triste,
cada tarde.

Cuando llego,
está mi madre
"trabajando".

Está en la calle.
Cuando regreso de la escuela
triste, fatigado, con hambre,
cada tarde,
¿a quién pediré:
¡Bendición!
¿Ni a las casas
llegar yo quiero?
Sí, me dan ganas,
me dan ¡tantas ganas
de llorar!

¡Está trabajando mi...
madre!
Hasta la noche,
cada día, todos los días,
hasta tarde.
¿Dónde haré las tareas?
En la calle.
Yo quiero, quiero yo
besar las manos.
Yo no sé
a quién pedir:
¡Bendición!
¿A quíen y cuándo?

Cuando llego a "las casas",
-llego fatigado-
sin ganas voy llegando,
retardando las ganas.
Sucio y cansado llego.
Atormentado.
Quisiera bañarme.
El agua en la cañada
está enlocada.
El agua baja infecta.
Para bañarme
tengo que ir muy lejos,
en la noche,
cuando llega mi madre.
Con taparas, voy al río a bañarme.
Traré un perol,
dos peroles,
llenitos de agua,
para que se bañe,
mi madre

Mi amigo el venadito,
el catire Carlos,
el negro, Felipe,
Juan, el saino,
el cunaguaro, Pedro,
Pablo, el largo
el feo Judas,
y Lina, la cachimba
me convidan
con cambures y mangos.
Pero, ¿a quién pedir:
Bendición?

Jugamos con mamones
a metras, a manchas,
junto al patio, "el loco";
frente a la bodega
"el guapo el barrio"
bajo el puente,

en la quebrada, cerca "el" río,
cada tarde.
Sin pedir,
-¿a quién?-
la bendición cada día,
cada tarde.

Con trapos,
papeles, cartones,
envases vacíos
de cuarticos, sucios,
hacemos pelotas.
Con cualquier palo
logramos un bate.
¡El lote es tan chico!
para jugar beisbol,
junto a la calle.
Cantamos jonrores
cuando la pelota
"dentra" en la bodega
a tumbar envases.

Y se enoja
Antonio el pardo.
El partido se acaba
cuando la pelota
cae al río.
"Fúrico", enojado,
el jorovadito
nos regaña.

Yo quiero
regresar a casa.
Quiero pedir
como tantos niños:
¡Bendición!
¿A quién, si no hay nadie?

Ya se viene, ya llega,
el "Cohete Gringo"
con carga de papas,
mandarinas, auyamas,
yuca, pimentones,
ajises dulces,
jojotos, ñame,
"Pa" que el bodeguero
nos dé unos centavos
"tuitos" "apuraos"
bajamos la carga.
Nos regala un fresco,
y más apuraos
limpiamos la calle
de latas, botellas,
de conchas, de...
casi cada tarde...

¡Otra vez cansado!
En la noche, noche,
quiro revolcarme,
echarme a dormir
y antes pedir ¿a quién?
¡Bendición!
antes de acostarme.
¡Sin bendición, a revolcarme!
¡Maldición cada día!
¡Maldición cada noche!
Mi madre trabaja,
en la calle.

Cuando en la mañana,
al "pararme"
hallo algún guarapo
que apresta mi madre
antes de acostarse
'apurao' lo tomo,
corro hacia el kiosco,
"pa" vender diarios.
¡Sin la bendición
que no me da nadie!
¡Qué pena ser huérfano!

Con mi blue jean sucio,
mi franela rota,
las cholas
de dos colores,
salgo apuradito,
en el nombre de Dios,
con pena a la calle.

sin comer la arepa
para ir a la escuela
en la tarde.

A la escuela, al colegio...
cada tarde...
Sin besar la mano
a nadie.
¿A quién pedir:
¡Bendición!?
si no está mi madre!
Si no tengo padre!

¡Mal padre,
¡Tan triste que niegues
Bendición al hijo!
¡Mal padre! ¡Mal padre!
Despojo de ti mismo.
Sembrador de barrigas,
sin cuidar a nadie,
sin cuidar de nadie,
sin amar a nadie.
Huyendo de todo en la realidad.
Huyendo de ti
¡Ruin! ¡Cobarde!
¡Busca a tu hijo!
¡Búscalo! ¡Mal padre!
¡Tu hijo te espera!
¡Abraza a tu hijo!
¡Besa a su madre!
¡Bendice a tu hijo!
Y sabrás
¡Qué bueno es ser padre!
Sentirás
¡Qué dicha
al besar al hijo
que te llama,
Padre!!!

Juan Morera Peralta


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